




Todos son personas públicas, ídolos de multitudes, jugadores de fútbol famosos de alguna forma. Y todos tienen tatuajes visibles. En muchos países aún se discrimina a la gente que tiene tatuajes, asociándolos con gente de mal vivir. Lo que no saben es que cada uno de esos tatuajes cuesta mucho dinero, y que a estas alturas no cualquiera puede tener buenos tatuajes. Ese prejuicio ya debe abolirse, y espero que el tener figuras públicas y respetadas tomando eso como moda y luciendo sus tatuajes con toda naturalidad contribuya a que ya no se nos mire como bichos raros ni se nos discrimine ni niegue puestos de trabajo a los que elegimos adornar alguna parte de nuestro cuerpo con algo de tinta bajo la piel.